Hace un año pensaba y decía que tener un celular era lo menos. Veía a tanto inútil con uno que no podía dejar de hacer la comparación: inútil en la vida = celular. También decía que si se logró la civilización que se logró sin celulares, para qué quería uno. Hasta que por diversos motivos (digamos que alguien me empujó a adquirir uno para lograr una comunicación más fluida) me compré uno. Busqué y pregunté hasta que me decidí por un Nokia 6131, negro. Estuve casi dos meses hasta que lo aprendí a utilizar, y fue invalorable la ayuda de tantos amigos y conocidos para lograr que el aparato se convierta en algo fundamental en mi vida cotidiana, a saber:
1.- Mensajes y llamadas telefónicas. Uff, gasto bastante en esto. Todo el día afuera, el estudio, el trabajo...
2.- Cámara fotográfica. Bajo ciertas condiciones de luz natural, la cámara de 1.3 megapíxel del celu saca mejores fotos que mi cámara digital, una Fuji de 2 megapíxeles. Voy por la calle y algo me parece copado, listo, foto! Los videos no salen buenos, pero valen como recuerdo.
3.- Despertador.
4.- Agenda. Cualquier cosa que pase o cualquier dato que necesite recordar, va a la agenda. Llegado el momento, el celular vibra y me avisa.
5.- Aviso de cumpleaños de todo el que halla ingresado y figure en mi lista de contactos.
6.- Radio. Tengo 4 radios seteadas que cambio con un simple toque en el botón que viene en los auriculares. Mi preferida es Kabul, pero también tengo la 100 (por Petinato a la mañana, después vuela), Millenium (la única radio que te pone dos o tres temas de los Beatles por día, aunque cuando empiezan a evangelizar, vuela!) y Radio Nacional Folklórica. Venirse a la noche en el 127 con unas chacareras en los oídos es lo más.
7.- Reproductor de mp3. No tengo una memoria muy grande, apenas entran dos discos completos. Ahora sólo tengo "Bone Machine", de Tom Waits. Impresionante obra, hermosos temas y esa voz tan urbana, tan sacada, tan real.
8.- Juegos. El sudoku me puede, y también el fulbito. ¡Salí campeón en el modo difícil! Eso sí, en automático. No quiero jugar con el manual porque quiero que me dure el teclado.
9.- Notas. Ya no uso libretas. Ideas, impresiones, ocurrencias, datos que encuentro en la calle, dudas que surgen, todo es motivo de una nota que me aguardará hasta que quiera modificarla, expandirla, o utilizarla en mi beneficio.
Estoy agradecido con este aparato. En 10 días pagaré la última cuota. La única contra es que algunos reciben mis mensajes mezclados, aunque no sé si es el celu o la empresa que me presta el servicio de comunicación. Ahora pienso que sería difícil acostumbrarme a vivir sin celular.